viernes, 6 de junio de 2014

Tarta Bata de fisioterapeuta

Nunca un agradecimiento había sido tan dulce...

Estas últimas semanas, mi madre ha tenido que ir a rehabilitación a causa de un fuerte dolor en las manos, y dado que el personal fue muy amable con ella, me pidió que le realizará una tarta para agradecerles toda la atención que le han prestado. Yo no tenía muy claro qué tipo de tarta elaborar, pero entre sus ideas y mi (cada vez más efectiva) búsqueda por Internet conseguimos llevar adelante esta tarta bata de fisioterapeuta.



Es una tarta sencilla pero con un intenso trabajo detrás. Y es que, no es una creación para homenajear a una sola persona, sino a todo un personal, por lo que debía conseguir que todo el mundo se sintiera caracterizado de algún modo en la tarta. De ahí que los detalles sean el ingrediente fundamental de esta tarta.


Las tijeras se me resistieron un poco al principio, pero al final es uno de los detalles que más me gusta. Aunque el bote de pomada también es una monada. Y dado que la tarta iba destinada a terapeutas (y rehabilitadoras), y que el instrumento que más usan en su trabajo son las manos, se me ocurrió que en lugar de poner un nombre concreto en el bolsillo de la bata (cosa difícil al tratarse de varias personas), podría poner "Manos Maravillosas" aludiendo a su trabajo bien hecho.
Pero para personalizarla aún más, mi madre me pidió que le colocara un envase de parafina, que es lo que han utilizado con ella en la rehabilitación. Y como el cliente siempre tiene la razón, pues modelé su parafina... 


Y otra petición de la clienta fue el fonendoscopio. Ya elaboré uno para la Tarta Magia potagia, aunque en esta ocasión he tardado bastante menos en elaborarlo (lo que hace la experiencia). 
Puede que mi madre no tuviera mucha idea de cómo quería la tarta en un principio, pero lo que sí tenía claro es que quería que fuese de pastel de zanahoria y crema de queso. A mi no me gusta utilizar esa combinación para las tartas cubiertas de pasta de azúcar (sobre todo ahora que empieza el calor), pero insistió tanto que no pude decirle que no.

Y para terminar, la canción. En esta ocasión he escogido una de Moby, titulada Porcelain (la descubrí dentro de la banda sonora de la película La Playa). Éste es el tipo de música que yo escucho para "rehabilitar" el alma, así que he creído que iría de maravilla para esta tarta.

Going out of my mind...

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